
Son procedimientos quirúrgicos breves orientados a obtener muestras de tejido para estudio diagnóstico o a extirpar lipomas, que son tumores benignos de grasa subcutánea. En casos seleccionados pueden realizarse de forma ambulatoria.
Aunque muchos lipomas son benignos, toda lesión nueva o en crecimiento debe valorarse para confirmar su naturaleza. La biopsia permite un diagnóstico preciso y define el tratamiento adecuado.
Se indica cuando el lipoma causa molestia, dolor, crecimiento, afectación estética o cuando existe necesidad de confirmar diagnóstico mediante biopsia por sospecha clínica o seguimiento médico.
Generalmente bajo anestesia local, se realiza una incisión pequeña para extraer el lipoma o tomar la muestra de tejido. El material biopsiado se envía a estudio anatomopatológico cuando corresponde.
Suelen ser de corta duración, con recuperación rápida y sin necesidad de hospitalización en casos seleccionados, permitiendo retorno temprano a actividades con cuidados locales básicos.